Saltar al contenido

Bienvenida.

Gracias por estar aquí. Lo que vas a encontrar en esta página no es un recurso más. Es una pequeña experiencia para mirar algo que muchas mujeres descubren cuando empiezan a trabajar conmigo. Tiene que ver con un momento muy concreto. El segundo antes de decir que sí. Este audio dura unos minutos, escúchalo sin hacer otra cosa, busca un momento de tranquilidad.

El segundo antes de decir que sí

Por qué muchas mujeres dicen que sí… cuando en realidad querían decir otra cosa.

Una breve carta para ti...

Hola,

Si acabas de escuchar el audio, quizá ahora mismo estés recordando situaciones muy concretas. Momentos en los que sabías perfectamente lo que querías decir, pero aun así dijiste otra cosa.

Y quizá te estés dando cuenta de algo importante. Que muchas veces no dijiste que sí porque quisieras hacerlo.

Sino porque en ese momento no supiste cómo sostener lo que sentías.
El miedo.
La incomodidad.
La sensación de que algo podía ponerse raro.

Y entonces hiciste lo que seguramente llevas mucho tiempo haciendo, pasar por encima de ti. No porque seas débil. Ni porque no sepas poner límites, sino porque todo eso pasa muy rápido.

Tan rápido…
Que muchas veces ni siquiera llegas a verlo.

Por eso quería empezar por aquí, no para que cambies nada hoy, ni para que empieces a obligarte a decir que no. Solo para que empieces a mirar ese momento de otra manera.

Porque cuando una mujer empieza a darse cuenta de lo que le pasa justo antes de responder…
Ya no puede volver a ignorarse igual.

Es por eso que creé Re-Aprende a Decir NO.

Para mujeres como tú que quieren decir  NO con consciencia, sin sentirse mal ni vivir con miedo a la reacción del otro.

Para dejar de esconder  lo que sientes, empezar a escucharte de verdad y dejar de pasar por encima de tus necesidades.
Porque lo vales, y sabes cuales son tus necesidades.

Asi que ahora  que estás lista para Re-Aprender Conmigo.
Haz clic en el botón de abajo y empieza este este camino de aprendizaje.

Disfurta y Sonríe

Antes de irte, puedes mirar estas 4 preguntas.

No necesitas responderlas perfecto. Solo pueden ayudarte a mirar ese momento con un poco más de claridad.
Responderlas te llevará menos de un minuto.

Piensa en la última vez que dijiste sí, aunque en realidad no querías hacerlo.

1. ¿Qué estaba pasando en ese momento? (Ejemplo: en el trabajo, con tu pareja, con tu familia, con una amiga…)

2. Justo antes de decir sí… ¿Qué apareció dentro de ti?

  • Duda.
  • Incomodidad.
  • Miedo a que el otro se molestara.
  • Miedo a quedar mal.
  • Sentí presión por responder rápido.

3. Después de decir sí cuando en realidad no querías… ¿Qué suele pasar después?

  • Me siento cansada o saturada.
  • Me enfado conmigo misma.
  • Me siento culpable.
  • Me digo que la próxima vez diré que no.
  • Intento no pensar en ello.
  • Siento que vuelvo a pasar por encima de mí

4. Si pudieras cambiar algo en estas situaciones… ¿Qué te gustaría que fuera diferente?

  • Poder pensar antes de responder.
  • No sentirme culpable al decir que no.
  • Saber poner límites sin conflicto.
  • Escucharme más.
  • No volver a pasar por encima de mí.
  • No estoy segura, pero sé que algo tiene que cambiara.
  • Saber cómo responder en ese momento sin bloquearme.

Si al responder estas preguntas te has reconocido… Para un momento.

Porque quizá te estés dando cuenta de algo importante, que esto no va solo de decir sí. Va de todas las veces que algo dentro de ti sabía lo que necesitaba, y aun así te dejaste para después. Y lo más difícil de ver es que todo eso ocurre muy rápido.

Tan rápido…
Que muchas veces ni siquiera llegas a darte cuenta de lo que sentiste antes de responder.

Por eso después aparece el cansancio.
La rabia contigo misma.
La sensación de estar sosteniendo demasiado.

No porque no sepas poner límites, sino porque en ese momento desapareces de ti.
Y justamente ahí es donde empezamos a trabajar dentro de Re-Aprende a Decir No.

No desde la exigencia.
No obligándote a decir que no.

Sino aprendiendo a escucharte antes de responder.
A sostener lo que sientes.
Y a dejar de pasar por encima de ti.

Porque cuando una mujer empieza a verse de verdad en ese instante… Algo empieza a cambiar.
Y ya no puede seguir tratándose igual.

Un abrazo,
Betzabé