Bienvenida.
Gracias por estar aquí. Lo que vas a encontrar en esta página no es un recurso más. Es una pequeña experiencia para mirar algo que muchas mujeres descubren cuando empiezan a trabajar conmigo. Tómate unos minutos. Empieza por la carta. Después escucha el audio. Y si quieres mirar esto con más claridad, responde las preguntas que encontrarás al final.
Una breve carta para ti...
Hola,
Quiero contarte algo que llevo viendo desde hace años en las mujeres que llegan a trabajar conmigo.
Muchas piensan que el problema es que no saben decir que no.
Pero casi nunca es eso.
Lo que pasa es que dicen que sí… muchas más veces de las que realmente quieren.
A veces en cosas pequeñas.
Alguien pide un favor.
Te preguntan si puedes encargarte de algo.
O alguien espera algo de ti.
Y en ese momento dices sí.
No porque quieras.
Porque parece lo más fácil.
Evitas el silencio.
Evitas incomodar al otro.
Evitas ese momento raro que aparece cuando dices algo distinto a lo que esperan de ti.
Pero después pasa otra cosa.
Llegas a casa más cansada de lo que deberías.
Te notas irritable…
o con esa sensación de haber vuelto a hacer algo que en el fondo no querías.
Muchas mujeres me dicen lo mismo cuando empiezan a trabajar conmigo:
“En el momento no sé por qué digo que sí.”
Y la verdad es que el problema casi nunca está ahí.
El problema suele estar en algo mucho más pequeño.
El segundo antes de decir que sí.
Ese momento en el que algo dentro de ti ya sabe lo que quiere…
pero respondes rápido.
Este audio no es para enseñarte a decir no.
Es para mirar ese momento.
Si puedes, escúchalo sin hacer otra cosa.
Solo escucha.
Y mira ese segundo.
Un abrazo,
Cuando estés lista, escucha el audio...
Este audio dura unos minutos, si puedes, escúchalo sin hacer otra cosa, no mientras haces mil cosas a la vez.
Solo escucha.
No dices sí por ser buena persona
Tres minutos para mirar esto con más claridad
No es un test.
No hay respuestas correctas.
Solo responde con honestidad.
Gracias por responder.
Si al leer tus propias respuestas te has reconocido… no es raro.
Este es exactamente el momento en el que muchas mujeres se dan cuenta de que este patrón no cambia solo por entenderlo.
Aprender a sostener ese segundo sin pasarte por encima es lo que trabajamos dentro de mi programa:
Re-Aprende a Decir NO
Si quieres saber cómo funciona, puedes verlo aquí.