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10 minutos para volver a ti Experiencia

UNA PAUSA PARA TI

10 MINUTOS PARA VOLVER A TI

Este momento es para ti.

No necesitas entender nada ni llegar a ninguna conclusión.

Busca simplemente un lugar donde puedas estar unos minutos contigo y baja un poco el ritmo. 

Cuando estés preparada, dale al play.

Después de parar…

 Quizá, al detenerte, ha aparecido algo que antes pasaba demasiado deprisa para notarlo.
No hace falta hacer nada con ello ahora mismo.

No necesitas entender todo lo que ha aparecido
ni hacer nada con ello ahora mismo.

Quédate un momento más contigo

Al mirar tu día desde el banco, ¿dónde estabas tú? ¿Qué notó tu cuerpo?​

¿Para qué escribirlo?Lo que aparece al parar suele irse en cuanto vuelves al ritmo del día. Escribirlo le da un lugar y te ayuda a no perderlo. Y dentro de unos días, al releerlo, quizá veas algo que hoy todavía no ves.

Lo que escribes se guarda solo en este móvil u ordenador, para que puedas volver a leerlo cuando regreses a esta página. Nadie más lo ve, tampoco yo. Si quieres llevarlo contigo, pulsa «Copiar mis respuestas» y pégalo en tus notas.

Si hoy necesitas volver a ti, puedes empezar por aquí:

Para. Respira. Siente. ¿Qué necesitas?

Y si al parar se ha movido algo que te gustaría mirar acompañada…

Podemos hablarlo.

Te ofrezco una primera conversación gratuita de 30 minutos para conocernos, escuchar dónde estás ahora y ver juntas si puedo ayudarte y qué forma de acompañamiento tendría más sentido para ti.

No necesitas tener nada claro antes de venir.

Primera conversación gratuita · 30 minutos

VOCES DE MUJERES

Cada proceso es diferente. Estas son algunas palabras de mujeres a las que he acompañado.

«Antes podía decir una cosa, sentir otra y hacer una tercera, y ni me daba cuenta. Ahora, cuando algo no encaja entre lo que pienso, siento y hago, lo noto enseguida. Eso es lo que me ha dado este proceso: coherencia, no perfección.»

«Si estás dudando, te digo lo que me hubiera gustado que me dijeran: no hace falta tocar fondo para merecer pararte. Yo empecé sin saber muy bien qué buscaba, y encontré mucho más de lo que esperaba.»

«Llegué sin saber muy bien qué buscaba, solo con la sensación de que algo no encajaba. Durante el proceso fue apareciendo lo que de verdad quería, no lo que se esperaba de mí. Desde ahí tomé la decisión más grande que he tomado en años, y por primera vez se sintió mía de verdad.»

«Durante mucho tiempo esperé que los demás adivinaran lo que necesitaba. Con Betzabé entendí que esa parte era mía: nombrar lo que siento, pedirlo, y no culpar al otro por no leerme la mente. Fue incómodo al principio. Ahora es libertad.»

Y si hoy necesitabas este momento, también está bien.
Quédate con lo que has podido escuchar de ti.

Porque a veces volver a ti empieza así…

Haciendo espacio para escucharte.

TERAPEUTA GESTALT